CONSEJOS PRÁCTICOS PARA EL EMBALAJE

  • En primer lugar, deberíamos hacer inventario, cuarto por cuarto, de los objetos que queremos llevar con nosotros.
  • ¿Cómo distribuimos nuestros enseres en las cajas?
    Seria bueno empaquetar en cajas pequeñas las cosas más pesadas.
    Para la ropa delicada, deberíamos utilizar cajas especiales.
    La vajilla se ha de envolver en plástico de burbuja, colocando los objetos de más a menos pesados. Los platos han de ponerse de lado y con paños (de cocina, por ejemplo) en las esquinas de las cajas.
    Para embalar un ordenador, haremos antes copias de seguridad y no lo embalaremos con objetos que generen campo magnético, para evitar daños.
  • Una vez las hayamos puesto en cajas, etiquetamos cada caja especificando su contenido, y si éste es frágil, hay que indicarlo especialmente.
  • Jamás debemos empaquetar ni transportar combustible ni objetos inflamables (aerosoles, sprays, desodorantes, cremas de afeitar y productos de limpieza).
    Es recomendable no transportar líquidos que se puedan derramar.
  • No hay que usar cinta adhesiva directamente sobre los muebles, sino podemos estropear los acabados o quitar el barniz. Podemos poner un trozo de tela y encima la cinta.
  • Todo lo que llevemos a mano (documentos personales, objetos de aseo personal, cambios de ropa, etc.) debe ponerse aparte, y etiquetarse como no transportable.
  • Sería bueno contar con un botiquín de viaje.
  • Por último, antes de la mudanza, daremos una vuelta por la casa, revisando cada cuarto para no dejarnos nada.
Ir a Arriba